Siempre a tu Lado, Simba

2013-07-26 16.49.14

No acostumbro a escribir una entrada los días miércoles, pero hoy, no podía negarme a hacerlo.

Sucede que murió un perro que ha acompañado a mi familia en cuatro generaciones, créanme que me siento triste, y mucho, imagínense que tengo 30 años y Simba estuvo conmigo y mi familia los últimos 15.

Quiero compartir un poco de su historia porque creo que fue un animal excepcional.

Simba llego a nuestra familia en el año 2000, de raza doberman negro  casi todo y en parte café, junto con él llego un cachorro mestizo café claro llamado Ranger, los adquirió un tío que hacía poco tiempo había formado su hogar y tenían un niño de 5 años y al año llegaría una niña, vivían en una pequeña granja cerca de donde creci, y mi tio visitaba mi casa acompañado de ambos perros.

Sin embargo con el tiempo mi tío tuvo que viajar lejos por un época y los perros quedaron al cuidado de su esposa y mi familia, Simba y Ranger aullaron por meses por la ausencia de mi tío, como si se tratara de un pariente de ellos, nos conmovía como buscaban entre sus cosas y en los lugares donde trabajaba. Lamentablemente, Ranger y Simba fueron envenados, yo mismo encontré a Ranger muerto, y no supimos de Simba en días, hasta que apareció de muy mal aspecto debido al veneno, pero sobrevivió, Simba se recuperó y continúo haciendo el recorrido de mi casa a la granja con mi abuelo Simón.

 

Se podría decir que ver a mi abuelo ir a la granja o venir acompañado de Simba era algo normal, Simba se convirtió en un enorme perro doberman, a pesar que vivió rodeado de niños y adolescentes jamás ataco a uno, y tampoco a la pequeña perrita pequinés maltes de una prima con la que compartió los últimos años.

 

Mi tío volvió y ese encuentro fue de lo más emotivo, parecía que para Simba el tiempo no había pasado, seguía esperándolo, haciendo el recorrido de la granja a la casa, esperando encontrarlo… y al fin lo encontró.

 

Finalmente Simba entro en la vejez, vivió 15 largos y felices años, llenaríamos un libro como familia si contásemos todas las cosas que vivimos con ese perro.

Me case en 2011, nos regalaron una pequeña Cocker Spaniel, a manera de regalo de bodas, pero a la primera oportunidad me hice de una perra grande Rotweiller mestiza “negra como Simba”, sigue conmigo, también rescate a un Pitbull American Terrier, que no puedo negar que es mi favorito. Cada vez que saco a mis perros casi siempre se encontraban con Simba en la casa donde crecí, en la mayoría de las veces le sobaba la cabeza a Simba porque sabía que fue un perro fiel todos estos años.

 

Convivió con mis abuelos, con mis tíos y tías, con mi padre, con mis hermanas y mi hermano, con mis primos y con mis sobrinos, cuatro generaciones Torres.

Te vamos a extrañar Simba, gracias por todo.

Te recordaremos siempre… 😦

 

Posdata: el titulo lo saque de la película basada en una historia real “Siempre a Tu Lado, Hachico”