Un rancho y un lucero. (Poema de Alfredo Espino)

 

Un día -¡primero Dios!-
has de quererme un poquito.
Yo levantaré el ranchito
en que vivamos los dos.

¿Que más pedir? Con tu amor,
mi rancho, un árbol, un perro,
y enfrente el cielo y el cerro
y el cafetalito en flor…

Y entre aroma de saúcos,
un zenzontle que cantará
y una poza que copiará
pajaritos y bejucos.

Lo que los pobres queremos,
lo que los pobres amamos,
eso que tanto adoramos
porque es lo que no tenemos…

Con sólo eso, vida mía;
con sólo eso:
con mi verso, con tu beso,
lo demás nos sobraría…

Porque no hay nada mejor
que un monte, un rancho, un lucero,
cuando se tiene un «Te quiero»
y huele a sendas en flor…

 

La píldora roja y la píldora azul

Hay una escena en la famosa película Matrix, donde Morfeo le presenta a Neo la realidad, todos son esclavos de la Matrix, luego le presenta un dilema:

Esta es tu última oportunidad. Después de esto, no hay vuelta atrás. Toma la píldora azul: el cuento termina, despiertas en tu cama y creerás lo que quieras creer. Toma la píldora roja: permaneces en el país de las maravillas y te mostraré qué tan profundo llega el agujero del conejo. Recuerda, todo lo que estoy ofreciendo es la verdad, nada más.

Todos sabemos que Neo opta por la píldora roja y así empieza la verdadera historia, el mundo real.

Esa seria una forma de representar la situación actual (no me refiero a que Matrix sea real), y es que pienso que en nuestra realidad, la Matrix esta representada por los medios de comunicación, el consumismo, y el sistema económico.

El 99% esta conectado a esa Matrix, pasando diariamente 4 horas frente a la televisión, 3 horas en redes sociales y dispositivos electrónicos, comprando mas y mas y mas, convirtiéndose en esclavos del sistema, de esta cruel y despiadada Matrix.

Todos, tenemos una o varias oportunidades en la vida para desconectarnos del sistema, y comenzar a vivir la verdadera vida.

La mía fue hace mas de un año:

  • Decidí vivir con menos cosas.
  • Decidir saldar mis deudas y no volver a endeudarme.
  • Cerré mi Facebook.
  • Me mude a una casa mas pequeña.
  • Elimine mi Televisión.
  • Instale filtros de publicidad en Internet.

Los beneficios que obtuve:

  • Cultivo mejor mi espiritualidad.
  • Mejore mi relación matrimonial.
  • Empece a leer mas.
  • Termine de grabar mi primer cd. (Soy músico)
  • Hago ejercicio con mas frecuencia.
  • Tengo muchísimo mas tiempo libre.

El dilema ahora es, cual píldora tomaras tú: si tomas la píldora azul seguirás con tu vida consumista, endeudandote con tus tarjetas, pasando horas y horas frente a la televisión y revisando tu Facebook, u otra red social cada 10 minutos, si tomas la píldora roja empezaras a vivir una vida libre, con propósito, con tiempo para lo verdaderamente importante.

Recuerda, todo lo que estoy ofreciendo es la verdad, nada más.